El Amor, más allá de febrero.

“El agua como el amor, no tiene forma. Cuando aparece, puede llegar de alguien de tu mismo sexo, de alguien de otra lengua y cultura diferente, con un rango de edad muy diferente. Puede aparecer en mil formas, pero al final, lo reconoces”.

-Guillermo del Toro, director de la película “La Forma del Agua”, nominada a 13 premios Oscar, entre ellos el de Mejor Película del año.

Con esto en mente, sabemos por experiencia que el Amor y la Amistad, van más allá del 14 de febrero y que somos capaces de expresarlos, vivirlos y cultivarlos cada instante y hacia diversas personas, seres, cosas y hasta circunstancias por voluntad.

Por otro lado, según la perspectiva (menos romántica) de algunos biólogos conservacionistas, el amor es una estrategia biológica que involucra reacciones bioquímicas dirigidas básicamente a la conservación de la especie.

O sea, que nuestro organismo funciona produciendo sustancias que nos provocan emociones y sensaciones a las que llamamos enamoramiento, pero con el objetivo de reproducirnos y asegurar que nuestros gloriosos genes trasciendan en el tiempo y el espacio, más allá de nuestra propia existencia.

En cuanto al nivel de las palabras, la Real Academia de la Lengua Española (RAE), define al amor como “un sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser”. Sí, según la RAE buscamos el amor porque creemos en la necesidad de hallar a nuestra “media naranja”, o sea, que nacemos incompletos. ¿Tú crees?

Acroyoga Sandra y Alvaro

Ante todo esto, finalmente cada individuo es libre de elegir cualquier definición del amor que le parezca mejor desde su propio entendimiento conceptual, pero emocionalmente, al interior de La Cueva del Yogui creemos que el amor es más parecido a lo que nos dice Del Toro: Puede aparecer de mil formas.

Simplemente observa a tu alrededor, expresas Amor y Amistad a través de los objetos con un regalo, al obsequiar flores, incienso como una bendición o simplemente por su fragancia; con intenciones, al preparar la cena deliciosa para tu familia, cuando evitas decir algo desagradable en un momento de enojo, por ejemplo.

 

Y qué tal cuando cultivas un buen corazón y el amor propio (conste que no es cosa de egoísmo), cuando destinas y disfrutas un tiempo para ti.

De acuerdo con las tradiciones Occidentales, el auto conocimiento es fuente de realización, gozo y plenitud.

Entonces…gracias febrero por recordarnos celebrar la vida, el amor y la amistad a cada instante.

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